Esta bolsa empezó como un regalo para nadie. Flor bordó a su propia perrita, Cleta, sobre una bolsa de lino verde olivo — cientos de puntadas largas siguiendo la dirección exacta de su pelo, hasta que la cara que conocía de memoria apareció en la tela.
La gente empezó a preguntar por ella antes de preguntar por cualquier otra cosa del puesto. Así que ahora se hace por encargo: mándanos una fotografía de tu perro, tu gato, el animal que sea, y Flor lo borda a mano sobre lino.
Cada pieza es un retrato, no un estampado. Se borda una sola vez y no existe otra igual.